La casa de apuestas no se limita a ofrecer al cliente simples cuotas, sino un completo servicio de apuestas. Antes de abrir una cuenta y poner nuestro dinero en sus manos, conviene informarse sobre toda una serie de aspectos que aportan un importante valor añadido a la casa de apuestas:
- Prestigio: una casa de apuestas de reconocido prestigio garantiza la integridad de nuestro dinero y la seguridad de los pagos. Es una buena idea estar atento a los comentarios de otros apostantes y buscar opiniones por internet, en foros o páginas especializadas, sobre la credibilidad de las distintas casas.
- Formas de cobro: generalmente se emplean cheques bancarios, tarjetas de crédito, etc. Para un apostante habitual puede resultar interesante disponer de una tarjeta de crédito aparte con la que realizar todas las transacciones de sus apuestas. Asimismo, hay que tener en cuenta las comisiones asociadas a las operaciones bancarias.
- Métodos de pago: la casa de apuestas da todo tipo de facilidades a la hora de que el cliente haga un ingreso. Cheques, transferencias bancarias o tarjetas de crédito pueden emplearse habitualmente sin coste adicional o con un coste mínimo.
- Impuestos: las leyes sobre el juego varían de un país a otro. La casa de apuestas paga sus impuestos en el país que le concedió la licencia y los apostantes deben conocer sus obligaciones en materia de impuestos con su propio país.
- Reglas: es obvio que el apostante debe tomarse la molestia de leer las reglas de la casa de apuestas, informarse bien y preguntar en caso de duda. Por otro lado, hay que ser exigentes y valorar de forma negativa cada limitación (por ejemplo, el hecho de que no se permitan apuestas simples en determinados eventos).
- Cotizaciones: una casa de apuestas que ofrezca cuotas un poco más altas que las demás casas resulta sin duda atractiva. También debe valorarse si dichas cuotas se publican con la suficiente antelación a la celebración del evento, lo que nos dará más oportunidades para apostar.
- Ganancia máxima: muchas casas de apuestas limitan la cantidad máxima que puede ganar un cliente en un plazo dado (diaria, semanal o mensualmente). Si se apuestan pequeñas cantidades no tiene ninguna importancia, pero si la cantidad es elevada o la cuota muy alta, la casa de apuestas recortará el premio a la máxima ganancia permitida.
- Depósito mínimo: por lo general, la casa exige que se realice un depósito mínimo. Tan solo hay que estar alerta de que la cantidad no sea demasiado elevada.
- Apuesta mínima: la mayor parte de las casas sólo admiten apuestas a partir de una determinada cantidad mínima. Normalmente suele tratarse de cantidades pequeñas (1, 2 ó 3 euros por ejemplo), pero no siempre es así. Asegúrate de que se adapta a tus necesidades.
- Eventos: el número y diversidad de eventos ofertados por una casa de apuestas es, probablemente, uno de los factores más atractivos. El apostante debe evitar las casas en las que sólo se pueda apostar por unos pocos deportes y unas pocas competiciones porque no hay nada peor que desear hacer una apuesta y no encontrarla en el cupón.
- Ofertas promocionales: la mayor parte de las casas de apuestas disponen de interesantísimas ofertas promocionales que incluyen apuestas gratis, bonus fijos, etc.
- Idioma: debido a la gran expansión de las apuestas a través de internet, las casas ofrecen sus servicios en un buen número de idiomas. Cada vez más casas utilizan el español y el problema del idioma se reduce día a día.
- Moneda: las transacciones se realizan en un amplio número de monedas distintas y, desde luego, el euro es una moneda empleada universalmente.
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